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Poné tu estudio en marcha

Los tres pasos del inicio: crear la cuenta, configurar el estudio y cargar tus clientes.

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Empezar en TributIA lleva unos minutos. Vamos a recorrer los tres pasos: crear la cuenta, configurar el estudio y cargar tus clientes.

El primer paso es crear la cuenta. Podés entrar con tu cuenta de Google, o registrarte con tu correo y una contraseña. Si elegís el correo, te llega un enlace para confirmar la dirección y entrar por primera vez.

Al entrar, el asistente de configuración te pide primero los datos del estudio: la razón social y el CUIT.

Después invitás a las personas que van a trabajar con vos. Cada una recibe un correo para definir su contraseña, y en el mismo formulario le asignás los roles que necesita. Si todavía no tenés a quién invitar, el paso se omite y lo retomás cuando quieras.

El tercer paso define las comunicaciones. Si el estudio tiene una dirección principal donde le escriben sus clientes, cargala acá: las respuestas a los correos que mandes con TributIA van a llegar ahí por defecto. Y si tenemos algún aviso de un cliente, como que su contraseña ya no es válida, y ese cliente no tiene contador asignado, se lo mandamos a los contactos de respaldo.

Las alertas arrancan con una configuración recomendada. Podés ajustar los umbrales, o desactivar las que no necesites. Todo esto puede modificarse después desde Configuración.

Con eso el estudio ya está configurado. El asistente te ofrece cargar tu primer cliente ahora o dejarlo para después; lo que quede pendiente te espera en el tablero.

Si ya tenés una cartera armada, no hace falta cargarla cliente por cliente.

La lista de clientes reúne toda tu cartera. En la sección Clientes está el botón Importar y Exportar: abre la carga masiva y también sirve para bajar en una planilla los clientes que ya tenés.

La plantilla trae una lista desplegable en cada columna y una hoja que explica qué acepta cada una. Completás tus clientes, con sus correos, sus contadores y sus claves, y soltás el archivo acá.

TributIA lee el archivo y te muestra qué va a crear, qué va a actualizar y qué filas tienen problemas. Podés abrir cualquier fila, revisar todos sus datos y corregirla sin salir de la importación. Los cambios quedan acá hasta que confirmes la ejecución.

Antes de guardar nada ves el resumen: cuántos clientes se crean, cuántos se actualizan y en qué orden se ejecuta cada paso. Para ejecutar la carga, TributIA te pide una confirmación.

La ejecución avanza de a un cliente por vez y deja registrado el resultado de cada paso. Si alguno falla, se detiene ahí: lo corregís y seguís, sin repetir lo que ya se guardó.

Al terminar, los clientes nuevos ya están en la cartera: los buscás por CUIT o por nombre, con sus contadores asignados y sus claves guardadas.

Y el tablero empieza a trabajar con ellos: prioridades, vencimientos y observaciones para toda la cartera, desde el primer día.

Crear la cuenta, configurar el estudio y cargar tu cartera. Pedí acceso a la beta y hacelo con tus propios clientes.